Aumenta la discriminación a los jóvenes en los boliches
Filas de blancos y de "oscuritos". Supuestas listas de "inscriptos" que terminan siendo usadas para seleccionar luego —a ojo— quiénes entran y a quiénes se los excluye por gordos, feos o desarreglados. Entradas más caras según la cara, la ropa o la escuela a la que asiste el que pretende ingresar. Filtros que asoman azarosamente en función del capricho de los patovicas y del criterio arbitrario de alguien del sitio, para definir quiénes desentonan con la imagen deseada para el lugar: "el boliche está lleno", "no te afeitaste"... No entrás.Las formas de discriminación hacia los jóvenes se han modernizado y se multiplican en bares y boliches. Tanto en el INADI como en el Centro de Denuncias Contra la Discriminación y en la Asociación de Defensa de Derechos de Usuarios y Consumidores crecen las denuncias y consultas que alumbran nuevos métodos para excluir de la movida nocturna a jóvenes y adolescentes, métodos que van desde excusas inverosímiles hasta agresiones físicas de lo más salvajes. Un joven asesinado a golpes por patovicas en La Casona, una disco de Lanús, es apenas un símbolo trágico y extremo de situaciones que se repiten con preocupante frecuencia. "En el sur del conurbano es algo habitual y naturalizado. En la mayoría de los boliches discriminan y demuestran autoridad a través de la violencia. Recibimos muchas denuncias y hablamos con intendentes, comisarías y fiscalías, pero no nos escuchan" dice Bassano.
"Hay muchos casos graves que sólo por suerte no terminan en tragedia. Mandíbulas rotas, costillas fracturadas, cuadros de conmoción cerebral, chicas manoseadas. Los patovicas son un problema muy grave, un riesgo serio para los pibes", cuando un incidente sale a la luz muchos identifican que ciertos actos son discriminatorios y constituyen la violación de un derecho. Hay lugares donde cobran más a los gordos, feos o negritos. Crean un ambiente a partir de la exclusión económica", dice Daniel Barberis, del CDCD. Tan preocupante es el tema que el INADI "resolvió instalarlo como prioridad en la agenda del organismo", aseguró su titular, María José Lubertino. La batalla ya empezó: un equipo investigó la validez del mentado "derecho de admisión", y encontró que "la figura no existe". "No está reglamentado ni tiene valor legal porque no hay ninguna norma a nivel nacional, provincial ni municipal que lo regule o que permita a un propietario no admitir a una persona si tiene la edad necesaria, paga la entrada y no genera disturbios", asegura Lubertino.Toda una novedad: el cartelito que, en los locales, informa al público que el dueño se arroga el derecho de prohibir la entrada o echar a quien le venga en ganas es una arbitrariedad. "Forma parte de los usos y costumbres, pero es ilegal. No puede haber restricciones discriminatorias en el uso de los lugares públicos, por privados que sean. Quien se vea afectado por estos actos injustos debe denunciarlo", insistió Lubertino.Los expertos sostienen que, para atacar el problema, todos debemos comprometernos en la construcción colectiva de una sociedad más igualitaria y en el desarme de estas costumbres arbitrarias y antidemocráticas. Y piden a los jóvenes que se sumen a ese proceso denunciando y promoviendo que nadie vaya a boliches que discriminan y maltratan. Es —dicen— el granito de arena que cada uno puede aportar para que nadie se quede afuera.
ES VERDAD LO QUE DICE ESTE ARTICULO, DE LA DISCRIMINACION EN LOS BOLICHES. MUY ACERTADO PARA QUE TODOS TRABAJEMOS PARA LA INTEGRACION DE LAS PERSONAS; A UN LUGAR DONDE SE DISCRIMINA NO IR NADIE. HABER CUANTO AGUANTAN, DISCRIMINANDO A LOS SERES HUMANOS.SI NO VA NADIE TIENEN QUE CERRAR, PORQUE NO HAY CLIENTES QUE LES PAGUEN, PARA QUE ESTOS PUEDAN SUBSISTIR.MUY ACERTADO ELEGIR ESTE TEMA, TENIA GANAS DE IR A LOS BOLICHES, HACE TIEMPO QUE NO VOY.A VER QUE PASA CONMIGO, DIGO POR LA EDAD A VER SI ME DISCRIMINAN.MUY INTERESANTE Y MUY ACTUAL.HAS TRABAJADO MUCHO. MUY BUENO!!!
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